miércoles, abril 21, 2010

67 años de la Tragedia de "El Silencio"

Caracas, Venezuela. El miércoles 7 de abril, en el Auditorio “Don Andres Bello” del Cuartel Central “Victoriano Jordan Pestano”, los hombres y mujeres que conforman el Cuerpo de Bomberos del Distrito Capital elevaron una oración y ofrendaron en memoria de los compañeros fallecidos en lo que se dió por llamar “La tragedia de El Silencio” donde tres efectivos perdieron la vida al desplomarse una platabanda mientras estaban en labores de supervisión luego de haber activado dispositivos para demoler dicha estructura, en lo que hoy es la estación del metro El Silencio y en donde se erigió un monumento en su honor.

Con este evento la Comandancia General de los Bomberos del Distrito Capital a cargo del Comandante General Angel William Martinez, quiso recordar los hechos acaecidos el domingo de Ramos del 4 de abril del año 1943 cuando el Teniente Luís Lozada, Sub Teniente Juan González Báez y el Cabo 2º Antonio Cabrera, perdieron la vida en el cumplimiento de su deber y milagrosamente fue rescatado con vida el Bombero José Antonio López, quien sufrió graves traumatismos. Este suceso fue la primera tragedia en donde se vieron involucrados los Bomberos de Caracas, lo que representó una pérdida irreparable para la Institución.

Los hechos se suscitaron en el marco de la visión futurista de construir uno de los más bellos y progresistas complejos habitacionales de Latinoamérica, para la época, la Urbanización de El silencio, el Gobierno Nacional estaban ejecutando planes de trabajo que implicaban movimientos de tierra, despeje de vías y demolición de algunos inmuebles para este último en especifico solicitó el apoyo técnico de los Bomberos. Uno de esos inmueble, una casa de techos rojos, que se negó a desplomarse mediante los métodos utilizados por las cuadrillas lo que ameritó la implementación de explosivos, sin embargo, la platabanda de dicha vivienda no cedió a la explosión, pero cuando los efectivos se dispusieron a verificar las causas de esta negativa la misma se desplomó tapiándolos.

El rescate se convirtió en una odisea, fue pasada una hora aproximadamente cuando se pudo localizar a uno de los efectivos en estado crítico, el Bombero José Antonio López, sus compañeros no tuvieron igual suerte y perecieron bajo las toneladas de escombros sin que sus compañeros pudieran hacer nada.