viernes, abril 17, 2009

Bomberos Metropolitanos denuncian retaliaciones

JUBILACION OBLIGADA
Desde el cuartel general de los Bomberos de Caracas, el mayor Carlos Rojas indicó que tras la conformación del Frente Bolivariano de Bomberos y con la llegada de la nueva administración se les prohibió asistir a las reuniones de esta organización.

El Mayor Rojas, de los Bomberos Metropolitanos, denunció que las recientes medidas de jubilación adoptadas por la Comandancia General de este cuerpo son una represalia política, ya que sólo han sido pasados a retiro aquellos funcionarios inscritos en el Frente Bolivariano de Bomberos.Desde el cuartel general de los Bomberos de Caracas, Rojas indicó que tras la conformación de este frente y con la llegada de la nueva administración se les prohibió asistir a las reuniones de esta organización, con lo cual se coartó su derecho a la participación política.En este sentido, aclaró que las actividades desarrolladas por este frente siempre fueron realizadas en horario civil, y sin la vestimenta propia de su ejercicio oficial.

Al denunciar que han sido víctimas de un hecho político, señaló que “en este momento hemos sido pasado todos a retiro, debido a que la Comandancia General y el alcalde Mayor, Antonio Ledezma, han tomado la decisión de que todos los chavistas sean erradicados del cuerpo de bomberos”.Entre los rumores que han circulado como consecuencia de esta medida, Rojas comentó sobre el posible despido de aquellos funcionarios pertenecientes al frente, que no cumplan con el tiempo establecido en la ley para su jubilación.

Frente a este posible escenario, manifestó su rechazo ante lo que calificó como una injusticia, al tiempo de agregar que se han jubilado funcionarios con 22, 23 y 24 años de servicio, cuando aún están en la ejecución de sus funciones personal con 35 y 40 años en la institución.

En virtud de esta situación, exhortó al Presidente Hugo Chávez a tomar la dirección del cuartel de bomberos, para frenar las arbitrariedades adelantadas por el alcalde Ledezma, quien se contradice nuevamente en su discurso con este tipo de acciones que son una muestra de retaliación política.

Destituidos 300 Bomberos de Maracaibo

MARCHAN POR SU REINGRESO
La sede de la comandancia, en El Milagro, fue el punto de partida para la marcha protagonizada por los 300 funcionarios a quienes a principios de enero se les notificó de la rescisión de sus contratos por falta de presupuesto. Recorrieron la avenida Padilla hasta la Alcaldía de Maracaibo, en la Plaza Bolívar, para solicitarle al mandatario local, Manuel Rosales, que reconsidere la medida. Los atendieron a las 11.00 de la mañana. Gustavo Prieto, vocero de la promoción, explicó que desde que recibieron el comunicado de despido no han dejado de trabajar.

"Un grupo presta colaboración a la institución y otro diseña los planteamientos que aporten soluciones al problema. No venimos a exigir, lo que queremos es trabajar. Hoy nos reunimos con representantes de la junta evaluadora que designó la Alcaldía y les planteamos nuestras inquietudes. Nos propusieron la creación de una mesa de trabajo para buscar alternativas al conflicto a partir de la próxima semana". El funcionario anunció que la semana entrante se reunirán con Eddie Ramírez, secretario municipal de Seguridad Ciudadana, quien asumirá la mediación entre las partes.
Indicó que Manuel Rosales se comprometió a atenderlos apenas tenga oportunidad. Agregó que las reacciones del gremio serán progresivas, tratando de mantener el régimen de la institución basada en la disciplina y la abnegación. Helim Pirela, segundo comandante del grupo de rescate, aseguró en días pasados que el despido de los 300 contratados se basó en un informe elaborado por el departamento de Recursos Humanos de la municipalidad. La medida respondió a la crisis financiera de la municipalidad que no tiene la plata para cumplir con los compromisos laborales de sus 16 mil trabajadores.

miércoles, abril 08, 2009

Predicción del Terremoto en Italia?

Las previsiones de que un terremoto devastador estaba por llegar lanzadas la semana pasada por el investigador Giampaolo Giuliani han encendido la polémica en Italia, donde esta madrugada se verificó un fuerte seísmo de 5,8 grados en la escala de Richter dejando tras de sí al menos 92 muertos y más de 1.500 heridos.

Giuliani, que trabajaba para el laboratorio nacional de física del Gran Sasso, cerca de la zona donde tuvo lugar el terremoto, había predicho que un evento sísmico de mayores proporciones estaba por llegar, después de las numerosas sacudidas de menor intensidad que estaba experimentando la provincia desde hacía dos meses.

El investigador basó sus previsiones en la medición del gas radón, cuya presencia en el ambiente podría ser considerada como un indicio de posibles movimientos sísmicos. Sin embargo, las autoridades acallaron a Giuliani e incluso le sancionaron, acusándole de provocar falsas alarmas entre la población.

Ahora, al día siguiente del terremoto que ha acabado con la vida de casi un centenar de personas, Giuliani volvió a la carga y acusó a las autoridades y geólogos encargados de supervisar la situación de no haber trabajado lo suficiente para prever la tragedia.

"Hace tres días que veían fuertes aumentos de radón, por lo que el centro sísmico habría podido percatarse de que estaba por llegar un terremoto muy fuerte", afirmó. Además, en los últimos días, las sacudidas del terreno "iban en aumento", explicó Giuliani.

No obstante, el Centro Nacional de Terremotos del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología insistió hoy en la imposibilidad de prever el terremoto que tuvo lugar esta noche. "Todas las informaciones y los datos que tienen en sus manos los máximos expertos establecen que no era previsible una situación de terremoto más grave de las que se habían verificado en los últimos días", aseguró el director de la Protección Civil italiana, Guido Bertolaso.

También se expresó en estos términos el propio primer ministro del país, Silvio Berlusconi, quien aseguró que a día de hoy, "no existen datos científicos que permitan prevenir las sacudidas".

Los últimos movimientos sísmicos en la zona del terremoto se habían registrado el 12 de marzo (magnitud 2,9), el 17 de marzo (3,6) y el 30 de marzo, en que la magnitud del movimiento alcanzó los 4 grados en la escala de Richter.

Finalmente, anoche, el terreno registró dos movimientos de menor intensidad antes de sufrir la sacudida de 5,8 grados que a las 3:32 horas de esta madrugada devastó la ciudad de L'Aquila y cerca de 26 pequeños municipios cercanos.

Después del terremoto, el territorio ha seguido registrando sacudidas de menor intensidad, la más fuerte de las cuales fue de 4,6 grados en la escala de Richter y tuvo lugar una hora después de la tragedia. A las 10:30 horas y a las 13:14 horas se registraron otros dos movimientos, mientras que cada cinco minutos la zona experimenta pequeñas sacudidas de asentamiento del terreno.

Según la experta del Centro Nacional de Terremotos del Instituto Nacional de Geofísica y Volcanología, Rita di Giovambattista, "no es posible prever la entidad ni el lugar de las réplicas" del terremoto que podrían sucederse en las próximas horas.

Fuente: EUROPA PRESS